Disfrutaremos de un inolvidable paseo en barco por el mar de Frisia, donde avistaremos focas y marsopas. Además, visitaremos la localidad de Twisk.
Itinerario
Nos encontraremos a la hora indicada en la terminal de cruceros de Ámsterdam. Desde este punto nos dirigiremos en vehículo hacia la costa del mar de Frisia. Durante el trayecto, de aproximadamente 90 minutos de duración, contemplaremos los paisajes rurales de la campiña holandesa. Se trata de parajes de una gran belleza natural, en la que destacan sus granjas, sus pequeñas villas y, por supuesto, sus famosos molinos de viento.
Una vez lleguemos al litoral, embarcaremos a bordo de un buque para disfrutar de un apacible paseo en barco de unas tres horas por el mar de Frisia. Debido a sus humedales costeros únicos y su sistema de mareas, es un refugio para una gran cantidad de animales, especialmente mamíferos marinos como focas y marsopas. Es tan especial que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.
El mar de Frisia, declarado reserva de la Biosfera, es una escala crucial para millones de aves migratorias. Además, es un mar en calma sin apenas riesgo de oleaje. Navegaremos a lo largo del famoso dique circundante entre Holanda Septentrional y Frisia, que protege las tierras bajas de las inundaciones.
El paseo en barco concluirá en el mismo puerto desde el que zarpamos. Ya en tierra firme, atravesaremos el hermoso pueblo de Twisk, del siglo XVII. Tendréis tiempo libre para pasear por las estrechas calles, visitar el molino de viento, la cervecería, el castillo, comprar o comer algo.
Desde Medemblik emprenderemos finalmente el regreso en el vehículo hasta Ámsterdam, donde nos despediremos después de seis horas de recorrido.